Paloma Cuevas es hoy una de las personalidades más buscadas por los medios españoles que quieren su testimonio a como dé lugar. Y ha sido Belén Esteban quien consiguió que le atienda el teléfono.
La colaboradora participó de “La última cena” y en el momento que se estaba enfrentando en directo el reto de la ruleta rusa, le tocó hacer una llamada final.

El propósito de dicha llamada era que la mediática invitase a un famoso o una famosa, a la final del programa que se realizará la semana que viene.
Lo que la madrileña no tuvo en cuenta es que la hora en la que llamó a su amiga -1 am- era el momento en el que ella ya estaba acostada junto a sus hijas:

“Me dijo ‘estoy con mis hijas que están durmiendo. Te mando un beso’”.
Con mucha diplomacia, Paloma le hizo saber a Belén Esteban que no quiere tener contacto con los medios de comunicación, y mucho menos exponerse en un programa de televisión.

Desde el ciclo insistieron para que la colaboradora vuelva a llamar a la ex pareja de Enrique Ponce, pero ella se limitó a mandarle mensajes por WhatsApp para pedirle perdón.
Aunque la mediática estuvo tentada a conseguir un pequeño testimonio de Paloma, rápidamente entendió que no era una hora adecuada para pedirlo. Ni tampoco el momento.