Hace aproximadamente un año, Alejandro Sanz y Raquel Perera anunciaban la noticia más triste: decidieron separarse.
Después de diez años de matrimonio, el cantante y la artista tomaron la difícil decisión de separarse. Aunque terminaron en términos muy saludables, hasta el momento.

Según anunciaron el artista y su exesposa en el comunicado, su familia era lo más importante, por lo que habían decidido mantener una relación amistosa.
Pero parece que las apariencias engañan, ya que el Alejandro y Raquel tomaron una drástica decisión en las últimas semanas: iniciaron los trámites de divorcio.

Fue el intérprete de “Amiga mía” quién inició los trámites legales en Madrid, mientras que Perera le contestó, pero en el juzgado de Miami.
Al parecer, hubo algunos problemas económicos entre el español y su exmujer, ya que ella solicitó que se le diera protección legal y que se congelaran las cuentas bancarias de él.

Parece que la española teme que Sanz le quite parte del dinero antes de que el divorcio sea un hecho, por lo que prefiere respaldarse.
Por el momento, el intérprete no dijo nada sobre su divorcio. Tal vez quiere mantenerlo en privado para evitar más dramas con la prensa.