A pesar de que todas las páginas de España han hablado de ellos y se han ensayado miles de teorías en relación a su separación, Enrique Ponce y Paloma Cuevas se tienen un profundo respeto.
Es que el torero y su mujer han blanqueado su situación hace dos meses, tiempo en el que él aprovechó para dar a conocer su sonado romance con Ana Soria.

Aunque hubo y hay muchas especulaciones sobre la situación del torero y la madre de sus hijas, lo concreto es que hay una relación de respeto y mutuo cariño por las más de dos décadas que estuvieron juntos.
Por ese motivo, el nacido en Chiva y Paloma han acordado que su matrimonio termine sin rencores y que por el contrario sea con mucho respeto.

Aunque no hay información oficial al respecto, se filtró que Enrique y su ex mujer no quieren la anulación del matrimonio, pero sí van por el divorcio.
El motivo es que el diestro y Paloma son personas profundamente religiosas, por lo que la anulación del matrimonio ha quedado fuera de discusión.

En tanto que, la ahora ex mujer del torero continúa en la finca de Jaén junto a sus hijas. Cada tanto él visita el lugar, lo que habla de la buena relación que existe.
Ese es el motivo principal por el que ni Enrique ni Paloma han hecho declaraciones a la prensa desde que se ha conocido que él inició su sonado romance con Ana Soria.