Hay veces que el desasosiego es tan grande que ninguna de las maravillosas opciones que nos presenta la vida aparecen como una posibilidad y se toman drásticas decisiones: la Reina Letizia, lamentablemente, sabe de qué se trata.
La Reina Letizia ha afrontado con entereza la pérdida de un ser tan querido como cercano en carne propia: hablamos de su amada hermana, Érika Ortiz, cuyo adiós conmocionó a la realeza europea tanto como el de Ari Behn, exmarido de la princesa Marta Luisa.

Ya trece años se cumplieron del día más difícil para la Reina Letizia, quien emocionó al mundo con sus lágrimas y, cumplido el necesario duelo, salió adelante y actualmente se ha ganado el cariño de la gente.
La gira de la Reina Letizia por toda España la ha acercado por primera vez con el español común y, a excepción de lo sucedido en Cataluña, bonitas palabras, afecto, saludos y cariño le han dedicado.

Mientras tanto, lo de Ari Behn es más reciente: ocurrió hace siete meses, el día de Navidad, imborrable para la familia real noruega, un 25 de diciembre que difícilmente podrá olvidar.
Así como la Reina Letizia siguió con su vida, tanto la propia Marta Luisa como su hija mayor, Maud Angélica fueron transitando el adiós de Ari Behn, buscando las explicaciones a su decisión.

Pero ha sido la madre del escritor, Marianne Behn, la valiente mujer capaz de reunir las fuerzas necesarias para expresar lo que atraviesa desde aquel momento.
“Le pregunté si había peligro de que estuviera pensando en ese sentido. 'No, mamá, no tengo el coraje de hacer eso'. Tenía mucho dolor. Su decisión trae conmoción y desesperación, pero luego tienes que aceptar y respetar la elección que hizo”.