El colaborador del programa “Sálvame” ha dejado un gran asombro en sus colegas y en los televidentes tras confesar que debe pasar por el quirófano a casi una semana de haber sido intervenido.
Cuando Kiko Matamoros manifestó que debía ser operado nuevamente, sus compañeros creyeron que solo se trataba de un retoque estético, pero no es así, todo es por cuestión de salud.

Recordemos que hace unas semanas atrás, el colaborador debió ser operado de urgencia debido a una obstrucción biliar, en este caso, directamente le extraerán la vesícula.
Matamoros será intervenido este 27 de julio para sacarla el órgano, lo cual le permitirá hacer una vida normal luego de esto, pero con algunas restricciones en su dieta.

“Al no tener vesícula, que es donde se genera la bilis, hay alimentos a evitar como la grasa, los picantes, el alcohol… un montón de cosas que van a cambiar mi vida”.
Cuando el colaborador les confesó a sus colegas que durante el domingo fue llevado a urgencias para ser operado el día lunes, nadie podía creerlo.

En este contexto y con un poco de humor, culparon al steak tartar que el conductor habría ingerido en el programa de “La Última Cena”.
Acabé en urgencias el domingo y me operaron el lunes por el steak tartar de ‘La Última Cena’.