Viajar libera la mente, relaja el cuerpo y estimula al alma: lo sabía el Rey Felipe, pero esta gira por España le ha permitido sentir algo que no había atravesado.
Ha sido la noche tan soñada para el Rey Felipe la que ha pasado en una posada íntima, secreta, cálida y con la compañía de las mujeres de su vida: Letizia, Leonor y Sofía.

La excusa ha sido la 66º edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, pero lo que más ha disfrutado el Rey Felipe ha ocurrido en el Parador de la comuna.
Como guiño del destino, en un principio estaba previsto que al acto asistieran únicamente el Rey Felipe y Letizia, pero por primera vez en su gira aparecieron sus hijas Leonor y Sofía.

La sonrisa que ha exhibido el Rey Felipe es la de un padre de familia orgulloso del cambio que está protagonizando luego de los meses más difíciles por la pandemia.
Si bien el rebrote en algunas localidades le ha quitado el sueño al Rey Felipe, más han sido los momentos de cariño y el reencuentro necesario con el pueblo.

Es la primera vez que de esta gira por las comunidades autónomas, el Rey Felipe y Letizia fueron acompañados por sus hijas, pero lo mejor llegó al final de la jornada.
Es también la primera vez que hacen noche en el destino: el Rey Felipe, Letizia y las niñas decantaron por disfrutar de las comodidades de la posada para pasar una noche familiar inolvidable, el sueño hecho realidad.