Esta semana toda la prensa rosa ha estado pendiente del estado de Paz Padilla, pues sufrió la triste pérdida de su marido, Antonio Juan Vidal.
Los que conocen a la conductora saben que su toque más característico es el humor y la simpatía que derrocha en cada paso.

Sin embargo, pocos tienen idea de la realidad que se oculta detrás de esa gran sonrisa que Padilla no le mezquina a nadie en su vida.
En alguna ocasión, Paz aprovechó una entrevista para revelar que en su casa de la infancia siempre había primado la pobreza y la humildad.

Fue durante le emisión de “Mi casa es la tuya” que la conductora aprovechó para revelar que su padre era un trabajador incansable y honesto, en tanto su madre se las rebuscaba para sacar a todos adelante:
“Acudía cada día al mercado a comprar «las frutas que se habían dado un golpe”.

La madre de la famosa falleció en febrero de este año, dejando un gran vacío en la española. Y todo esto mientras cargaba en silencio y discreción la enfermedad de su marido.
La celebridad ha estado mostrando una gran sonrisa y mucha actividad durante la cuarentena, pues se puso manos a la obra en su casa y en su jardín… ¡Quién se lo hubiera imaginado!