Paloma Cuevas y Enrique Ponce son el foco de atención de la prensa española tras manifestar que la pareja se fue "desgastando" y, por ello, han decidido juntos tomar distancia uno del otro.
Lo cierto es que la cordobesa de 47 años y el torero español optaron por hacer pública esta separación "temporal" e hicieron frente a las especulaciones por parte de diversos medios.

Además, a pesar de este momento difícil, se sabe que lo que más unía a la empresaria y al sobrino de Rafael Ponce Navarro, Rafaelillo, era sus dos hijas, Paloma y Bianca, de 12 y 8 años respectivamente.
De momento, resaltamos que la revista ¡Hola! entrevistó por teléfono a la hija de Victoriano Valencia, quien brindó las primeras declaraciones después del anuncio y, según el medio, su voz sonaba "entrecortada".

"Estoy serena porque mi fe me permite estar tranquila y porque la felicidad de mis hijas está por encima de todo".
Luego de contar cómo se encuentra, la socialité ha dejado en claro que solo le preocupa, ahora, que sus dos niñas y sus padres estén bien. A su vez, que esta decisión les afecte lo menos posible.

Finalmente, Paloma Cuevas reconoció que vivió "un amor muy real y muy verdadero" al lado de Enrique Ponce, motivo por el cual no sacará conjeturas por indicios ni hablará mal de él.
"Jamás voy a hablar mal del padre de mis hijas. Nunca voy a decir nada negativo de él. Hemos tenido un matrimonio precioso durante 24 años", concluyó.