Luego de una larga espera, llegaron buenas noticias para Kiko Matamoros, pues el colaborador había ingresado hace algunas semanas al hospital por una infección que se produjo tras extirparle la vesícula.
“Hay que esperar a que cicatrice el hígado”, fueron las palabras que emitió Kiko, pues esa sería la solución para que la infección desaparezca.

También el conductor contó que hubo un gran avance en el tratamiento, ya que le modificaron la manera de tomar antibióticos para frenar las bacterias.
“Van a empezar a sustituir antibióticos por vía intravenosa a vía oral”, lo que le generó mucha esperanza a Matamoros en este momento tan delicado.

Aunque hace unos días el famoso confesó que se sentía como “un colador” debido a tantas inyecciones, hoy se siente más optimista.
“Espero que esta vez la respuesta sea positiva”.

De todas formas, se informó que Kiko seguirá en observación y que las sondas no se las retirarán hasta ver una mejora en su estado.
El conductor tiene que esperar a ver la reacción de su cuerpo ante la toma de los medicamentos y la nueva metodología de suministro.