La Reina Sofía se ha reencontrado este fin de semana con su hijo, el Rey Felipe, sus nietas, Leonor y Sofía, y también con su nuera Letizia en el palacio de Marivent.
La residencia real en Palma de Mallorca ha sido el lugar elegido para intentar retomar las relaciones en medio del terremoto que ha causado la marcha del Rey Juan Carlos, marido de la Reina Sofía.

Fue la emérita quien quiso dar hace unos días una imagen de tranquilidad con una tarde de compras por sus establecimientos favoritos: allí descubrimos uno de los mejores secretos de la Reina Sofía.
Se trata de la joyería de Isabel Guarch, de quien la Reina Sofía es cliente fiel desde hace 15 años, cuando descubrió sus singulares creaciones.

A la Reina Sofía le apasionan los diseños que cuentan de una manera muy especial la historia y las tradiciones de Mallorca, la isla que es la segunda casa en España de la emérita.
La Reina Sofía ha dejado claro que sus gustos y predilecciones la acompañan aún en los momentos más difíciles: su carácter sereno y sin olvidarse de la mascarilla también han estado a la orden del día.

Con la idea de descomprimir la tensión en la cual se encontraba sumergida desde que llegó a Mallorca con su hermana Irene, la Reina Sofía salió de Marivent para dedicarse a una de sus actividades favoritas en la isla: las compras.
La Reina Sofía ha aprovechado la oportunidad para perderse en una joyería de tradición familiar, la de Isabel Guarch, quien ha revelado a Lecturas el costado más humano de la emérita: "Quería preocuparse por nosotros, nos preguntó cómo estábamos".