Luego de cinco años vistiendo la camiseta del Porto de Portugal, Iker Casillas decidió dar por terminada su carrera como portero y colgar los botines, o los guantes en su caso.
El ahora exfutbolista y Sara Carbonero están a punto de empezar una nueva vida en España después de que hayan decidido poner fin a su estancia en Oporto para retomar sus proyectos profesionales en su país, acompañados de sus hijos, Martín y Lucas.

La familia del portero leyenda de Real Madrid ya lleva unas semanas en España y han comenzado a acomodar las cosas una vez que los muebles arribaron desde tierras portuguesas.
Iker estuvo supervisando la mudanza mientras la empresa encargada de recoger las pertenencias de la familia metía todo en el camión que llevaría las cosas a Madrid, donde se radicaran.

Ahí, mientras espera por instalarse, el portero habló con la revista Semana y se sinceró: “No he estado con Sara todo lo que debería".
Casillas reconoce que tanto su infarto como el cáncer de Sara Carbonero han hecho tambalear sus cimientos, pero a pesar de todo, ellos siguen firmes y con proyectos de trabajo para que la familia esté tranquila.

Poco a poco vamos descubriendo los planes de futuro del portero y la periodista. La idea es instalarse definitivamente en Madrid, donde él trabajará para el club de sus amores como asesor del presidente, Florentino Pérez.
La idea es, también, que Sara pueda volver con su profesión como comunicadora, aunque los pequeños emprendimientos familiares con Iker Casillas también será una tarea que deberán hacer en conjunto.