Rocío Carrasco parece haber querido enterrar para siempre el vínculo familiar materno, luego del último distanciamiento que protagonizó.
Sin relación con sus hijos Rocío y David Flores, distanciada de sus hermanos Gloria Camila y José Fernando, como así también de sus tíos, a la cantante le quedaba un último lazo del clan Jurado-Mohedano.

Ese último vínculo era con Chayo Mohedano, prima de la colaboradora, quien hace unos meses brindó una entrevista en la que confirmaba que era la única con la que existía una relación cordial.
En aquella nota que había dado, la prima de la tertuliana reveló que había intentado intervenir para que haya un acercamiento entre ella y el resto del clan, pero jamás tuvo éxito.

Fue el padre de Chayo, Amador Mohedano, quien confirmó que su hija ya no tiene ningún tipo de diálogo con la madrileña.
Al parecer, la intervención del ex marido de Rosa Benito en “Sábado Deluxe”, con unas declaraciones contra Rocío Carrasco, que incluso iban a provocar una demanda de ella contra él, fue lo que desencadenó todo.

De momento, la posibilidad de que la cantante accione en la justicia contra Amador Mohedano, parece que ha quedado en stand by, porque no hay noticias.
Por lo pronto, la hija de Rocío Jurado se encargó de romper el último vínculo que le quedaba con la familia de su madre. Y parece que no hay vuelta atrás.