Si bien Kiko Matamoros ha sido dado de alta luego de permanecer más de 10 días internados a causa de una infección en el hígado, una foto ha despertado curiosidad entre sus seguidores.
El colaborador se encuentra de vacaciones con Marta López Álamo en México, y ambos comenzaron a hacer públicas las fotos de él después de su problema de salud y de haberse hecho unos retoques estéticos.

El propio exrepresentante de famosos había tomado con humor cómo se encuentra su físico, debido a la gran cantidad de kilos que perdió por su enfermedad:
“Lo que queda de mí y un casco”.

Con esta frase, el madrileño se refirió a cómo ve su cuerpo, y sus brazos particularmente, después de lo que ha pasado con su salud.
Sin embargo, una foto que Marta López Álamo publicó en sus historias de Instagram, muestran al tertuliano como si estuviera avejentado, algo que ha señalado el sitio “Diario Gol”.

No obstante, y a juzgar por los videos que la novia de Kiko Matamoros ha publicado, al parecer se trataría de una suerte de retoque de la imagen, o simplemente un ángulo que a él no lo ha favorecido.
Lo concreto es que al colaborador, al menos en los videos, se lo puede ver con la piel bronceada y posiblemente la foto sea tan solo un mal posado o alguien haya querido perjudicarlo haciéndole retoques a su imagen.