La pandemia ha afectado a la mayor parte de la población mundial en el aspecto económico, según se calula. Y eso Anabel Pantoja lo sabe bien.
Por ello, la sobrina de Isabel Pantoja se ha puesto la camiseta a la hora de defender a su primo Kiko Rivera de las tremendas acusaciones en redes.

El hijo de la cantante declaró estar en quiebra cuando los contagios se agudizaron y tuvo que dejar de trabajar (recordemos que es DJ). Y Anabel lo ha defendido de las críticas.
Sucede que Kiko y su esposa Irene Rosales han estado disfrutando del verano español como si los problemas económicos no los persiguieran, aunque Pantoja ha aclarado todo al aire.

El drama se hizo más grande de lo esperado, porque el primo de la colaboradora televisiva había solicitado ayuda económica del Gobierno para los trabajadores autónomos.
"Están saliendo a flote después de la crisis que han tenido y ha sido muy natural al contarlo”.

La prima de Kiko Rivera reveló que cuando Irene y su primo estuvieron en Canarias hace unas semanas, lo han hecho invitados a casa de amigos.
Y ahora que se fue con toda la familia a una tremenda casa en Matalascañas, la joven ha aclarado que esto se trata de un intercambio por publicidad.