Está claro que estas vacaciones no han servido de mucho para que Ana Obregón se recupere del fallecimiento de Álex Lequio, que sucedió el pasado 13 de mayo.
Es que la presentadora probablemente no supere nunca el golpe de haber perdido al que fue el hombre de su vida y a la persona que más amó y ama.

Distinto a años anteriores, este verano en Palma de Mallorca no hubo flashes, salidas a discotecas, paseos en la playa o en los shopping para la actriz.
De hecho, la artista no quería dejar la casa de sus hermanas en Barcelona para pasar el verano en Mallorca, pero su familia la convenció de que era necesario hacerlo.

En la Isla Balear solo afloraron recuerdos de todos los veranos que ha vivido junto a Álex Lequio, y así lo ha reflejado la bailarina en las cuatro publicaciones que hizo en Instagram.
En el último posteo que hizo hace dos días, Ana Obregón recordó una foto de un año atrás, en la que estaba junto a su amado hijo y sus padres. La tristeza es inevitable de esa manera.

Ahora, en una de sus escasas salidas, a la presentadora la pescó un paparazzi haciendo compras en un mercado de Mallorca.
La imagen no es la que se acostumbraba a ver de la actriz antes de la partida de su hijo. Se nota que su semblante no es el mismo, está cabizbaja y con la mirada triste. España desea que recupere su brillo, o al menos parte de él, dentro de poco.