La Reina Letizia es muy estricta con respecto a sus hijas y sigue en detalle cada paso que dan: hasta el menú que comerán a partir de septiembre en el regreso al colegio Santa María de los Rosales lo sabe.
El control estricto de la Reina Letizia va desde el look de las niñas hasta el uso de las redes sociales: la esposa del Rey Felipe sostiene que así se construirá a la mejor futura Reina de España.

El tiempo hasta el momento le ha dado la razón a la Reina Letizia: sus hijas son brillantes estudiantes, tienen 14 y 13 años, viven su vida dedicada al estudio y jamás han causado polémicas.
No pueden decir lo mismo en la familia de la Reina Máxima de Holanda: su hija Alexia había sido pillada fumando en las redes sociales y no es la única.

Eloise, la sobrina de la Reina Máxima, también ha sido sorprendida fumando en unas fotografías de lo más explícitas: si a la Reina Letizia le pasara debieran internarla de urgencia del síncope.
La Reina Letizia ha sufrido en carne propia el vicio del cigarrillo desde que vendía tabaco en México: mucho tiempo ha llevado humo a sus pulmones y es una de las mayores prohibiciones a sus hijas a futuro.

La sobrina de Máxima ha sido la portada de 'Weekend', una publicación semanal dedicada a noticias de celebrities y socialites que suele ocupar la Reina Letizia.
La gran pregunta es por qué el cógido de conducta que preserva la intimidad de Amalia, Alexia y Ariane no funcionó con Eloise: porque no existe para las sobrinas de Máxima. Un código que no necesita la Reina Letizia: sus hijas marchan por el buen camino, son su halo angelical y alejadas de cualquier polémica.