Acompañado de Marta López Álamo, Kiko Matamoros finalmente abandonaba la clínica en la que fue intervenido quirúrgicamente ayer, donde le instalaron un nuevo catéter.
De buen humor, el colaborador concedió una entrevista en la puerta de la clínica, cuando dos personas notaron algo raro en él:

Te tienen que colocar bien el vendaje.
El exrepresentate de famosos decidió ignorar la recomendación, a pesar de que se notaba que necesitaba un ajuste, y decidió subirse al auto para marcharse de allí.

Antes, el tertuliano había asegurado que se encontraba bien, tal como lo había hecho ayer en un posteo que realizó en su cuenta de Instagram:
Ahora vamos a ver cómo sigue.

En tanto, el novio de Marta López Álamo se refirió a los buenos deseos que tuvo Makoke para con él, antes de que se operara.
Medio en forma irónica, Kiko Matamoros ha respondido al mensaje de su expareja. “¡Ah, bueno! ¡Menos mal! Supongo que estará muy preocupada”, dijo. ¿Será así?