Antes que la Reina Sofía, mucho antes que naciera el Rey Felipe, el corazón de Juan Carlos fue ocupado por María Gabriela de Saboya.
María Gabriela fue el gran amor de juventud del padre del Rey Felipe, pero no se casaron porque no era la candidata ideal para el mismísimo General Franco.

Juan Carlos y Gabriela se conocieron en el exilio portugués: coincidían en muchas casas reales europeas, como los Borbones y los Saboya.
El inolvidable noviazgo de juventud entre Juan Carlos y Gabriela se convirtió en una amistad sólida y sincera con el correr de los años. Pero hay amores que no corrieron la misma suerte.

La amante que más preocupa al Rey Felipe de las que han acompañado a su padre, es la vedette Bárbara Rey: le teme más que a Corinna y a Marta Gayá.
Al parecer, la relación de Juan Carlos y Bárbara se llevaba en secreto, pero lo cierto es que era conocida por un gran círculo de empresarios, políticos y medios de comunicación.

La relación se terminó por un asunto muy turbio de robos, chantajes y grabaciones que a punto estuvieron de hacer saltar la estabilidad de la Corona con el Rey Felipe ya en funciones.
Distinto fue el caso con Marta Gayá, a quien se la había señalado como acompañante actual en los Emiratos Árabes de Juan Carlos, quien le confesó al Rey Felipe y su entorno: "Nunca he sido tan feliz como con ella". La lista interminable.