Muchos llamados plagados de malas noticias ha recibido este verano la Reina Sofía: ninguno la ha entristecido tanto como el último sobre la tumba de sus padres.
Está a las claras que, lamentablemente, no es un verano fácil para la Reina Sofía: ha tenido que enfrentarse en las últimas semanas a la decisión del rey Juan Carlos de dejar España, por citar un ejemplo.

Los problemas judiciales del marido de la Reina Sofía y las declaraciones de Corinna Larsen en las que relataba con todo lujo de detalles su relación de amistad entrañable han causado dolor en la emérita.
Pero todo lo vivido hasta el momento es un mero detalle para la Reina Sofía, quien esta mañana ha recibido el llamado de su familia en Grecia y ha visto las imágenes más crueles.

Han vandalizado el lugar del descanso de sus padres: la Reina Sofía se ha refugiado y compartido el dolor con su hermana, la princesa Irene, así como en su prima, Tatiana Radziwill, y su marido, Jean Henri Fruchaud.
Las tumbas en las que descansan sus padres, el rey Pablo y la reina Federica, sufrieron un acto de vandalismo: las sepulturas de los reyes fueron atacadas y la Policía griega se encuentra investigando los hechos.

La cruz que reposaba encima de las lápidas de los padres de la Reina Sofía fue partida en tres trozos; la restauración del monumento está prevista de forma inmediata.
Pese a ello, significa un nuevo dolor para la Reina Sofía, quien se prepara para viajar a Grecia terminadas sus vacaciones en Marivent. La emérita siempre visita las tumbas de sus padres y la familia completa se reúne en Tatoi para rememorarlos.