Es el verano más difícil de los últimos años para la Infanta Elena. A todo lo que viene viviendo, se le ha sumado una noticia que la ha desgarrado.
Atrás en el tiempo, ha quedado la alegría y actividad que ha intentado transmitir la Infanta Elena durante el confinamiento: cantó y participó en varios videos en apoyo a los sanitarios.
A contramarcha de la Casa Real, la Infanta aplaudió a los héroes y heroínas desde el balcón de su casa y no dejó de pasear a su perrita, Tula.
Pero duró poco ese semblante. Lamentablemente, comenzaron a llegar varias noticias difíciles de asumir protagonizadas por su padre Juan Carlos.

Al darse la flexibilización y el fin del estado de alerta, la Infanta Elena optó por la reclusión en una finca amiga y desapareció del mapa de la realeza.
No se le vio en ningún momento durante su estancia en las Islas Baleares. Le puso fin a su aislamiento pero por un momento difícil de asumir, la partida de su amigo Jaime Carvajal Hoyos.

La Infanta Elena ha abandonado su retiro para acompañar a la marquesa de Mirabel en estos duros momentos y ha arropado a Xandra Falcó.
Si algo le faltaba al verano de la Infanta Elena, llegó a través de su hermano Felipe. Ni siquiera se saludaron y han procurado evitar coincidir en la despedida del amigo en común. Parece que no hay marcha atrás.