La familia del Rey Felipe ha sido testigo de una decisión que hubiera cambiado todo para siempre: la negativa de Juan Carlos a la Infanta Elena para convertirse en monja.
Mano derecha desde niña, la hermana mayor del Rey Felipe siempre ha tenido una excelente relación con su padre, pero ha vivido en carne propia una pesadilla.

La hermana mayor del Rey Felipe le imploró de rodillas a Juan Carlos y a Sofía seguir los votos y el camino de Dios, tal como lo reveló Pilar Eyre:
"Elena hubiera sido feliz haciéndose monja".

La vocación frustrada de la Infanta Elena no fue posible porque su padre Juan Carlos se lo quitó de la cabeza, en una de las tantas decisiones tomadas que le impidió ejecutar.
Juan Carlos tampoco dejó que la primogénita heredara la Corona ni mucho menos: esperó que naciera el actual Rey Felipe para ceder el trono de España.

Mientras la Princesa Leonor se debate qué hacer con su Confirmación, Pilar Eyre reveló que la Infanta Elena es una mujer muy religiosa.
"Desde su separación, lleva una vida monacal y no ha conocido varón, algo consecuente con su forma de pensar, ya que delante de los ojos de Dios sigue casada con Marichalar".