Durante la jornada de ayer, Rocío Carrasco y Fidel Albiac celebraron uno de los días más importantes de sus vidas, pues están cumpliendo un año más de su boda.
De esta manera, la pareja festejó su cuarto aniversario, donde sellaban una relación de 16 años juntos frente a un juez, con una fiesta en la finca toledana de Valdepalacios.

Aunque fue una jornada para recordar buenos momentos, para la colaboradora tuvo un sabor distinto, pues, el enlace entre Carrasco y Fidel fue el punto final a la relación entre ella y sus hijos.
Tanto Rocío como David Flores decidieron no hacerse presentes en el enlace de su madre y su pareja, desde ese momento la relación entre ellos se rompió y no volvieron a hablarse.

Según los detalles que contó Belén Esteban desde el programa de “Sálvame”, la hija de Rocío Jurado solo había invitado a su hijo, algo que inaceptable para ambos, además que no fue una invitación en persona.
“Solo le manda la invitación al niño. El niño dice que no va porque su madre no lo ha llamado. Además, no va porque no ha invitado a su hermana Rocío”.

Por otro lado, lo que terminó de quebrar la relación de David con su madre, fue la presencia del joven durante el juicio, algo que a su madre le dolió.
Sin embargo, aunque el día tiene un sabor diferente para la hija de Jurado, la pareja se mostró más enamorada que antes y como siempre juntos poniendo el sello que los caracteriza.