J.K. Rowling es la reconocida escritora del mundo de Harry Potter, libros que se hicieron famosos luego de su adaptación al cine, cuyo primer estreno fue en el 2001.
Desde entonces, la autora británica se ha hecho con una fama sin precedentes, logrando alcanzar hitos y una legión de fanáticos que están atentos a cada detalle de la historia.
En Twitter, Rowling acostumbra a responder las dudas de los admiradores, indicando qué teoría o análisis pueden ser correctos para ciertas situaciones confusas del libro.
Hace poco, la creadora de la saga también comenzó a despejar dudas sobre las cintas, de la cual no formó parte una vez que vendió los derechos por un millón de euros.
En aquel momento, Joanne, como es su nombre verdadero, colocó solo una condición para firmar el contrato: que todos los actores fueran británicos con el fin de mantener la esencia de sus personajes.
Warner, empresa que distribuyó el audiovisual, ya estaba en conversaciones con el actor Liam Aiken para el papel protagónico, pero todo quedó olvidado después del pedido de la Best Seller de 54 años.

Tras superar las audiciones, Daniel Racliffe fue quien se quedó con el papel de Harry, que originalmente haría solo en dos películas, para luego ser convencido por la miembro de la Real Sociedad de Literatura para participar en toda la saga.