Kourtney Kardashian es quizás la hermana con más bajo perfil dentro del clan. Intenta no estar tan expuesta frente a las cámaras y dedica más energías a sus hijos y la marca personal con la que empezó hace ya algún tiempo.
Pero la fundadora de Poosh dejó caer por la borda todos sus esfuerzos protagonizando una nueva pelea entre hermanas muy fuerte, fieles a la impronta de la familia.
Sucedió que la empresaria de 40 años fue directa y firme al comunicarles a las integrantes del clan que ya no quería participar del reality que tanta fama les dio, “Keeping Up With The Kardashians”.
Pero Kim no se lo tomó para nada bien, luego de discutir con la hermana mayor sobre la visión tan diferente que mantienen sobre la ética laboral, dejaron los valores de lado y se entregaron a un ida y vuelta de golpes, rasguños, tirones de pelo y más.
Como sanción a las agresiones, la producción canceló el show durante dos semanas y al regreso, tal y como ella quería ya no estará la celebridad en cuestión.
Por otro lado, la protagonista de “Filthy Rich: Cattle Drive” quiso despistar a los fanáticos de la familia “limpiando” su imagen y dando un motivo distinto por el cual hablar de ella, así que con la cuarentena al hombro le puso acción a sus redes sociales, donde decidió mostrar otras facetas.
Y así es que la hermosa californiana se lució con un vestido del italiano Roberto Cavalli. El atuendo resaltaba por presentar una estampa gigante de un tigre. Además reforzó el outfit con un desenfadado peinado y diamantes.