Kylie Jenner tuvo que ser sometida a una operación ocular y su recuperación está siendo más complicada de lo esperado.
No porque la salud de la empresaria no esté respondiendo correctamente, sino por sus insólitas pretensiones durante el período de recuperación.
Kris Jenner está siendo la encargada de cuidar a su hija menor mientras se repone, pero el amor maternal también tiene sus límites.
Aunque en un primer momento pensó que era una buena idea darle a la diseñadora una campana para que pueda llamarla y pedirle todo lo que necesite, a los pocos minutos se dio cuenta de su error.
Es que Kylie es muy cambiante y tiene algunos gustos exóticos. Primero le pidió a su mamá que le alcance un vaso de agua con limón y sin hielo. Pero antes de que ella llegue a traérselo, ya había cambiado de idea y le pidió que cocine un plato de tacos.
Respecto a los pedidos de la modelo, Kris sostuvo: “Solo quiero asegurarme de que esté bien, porque lo más saludable que puede hacer en este momento es descansar un poco".
Kris pudo reírse un poco de los insistentes pedidos de su hija. A la hora de ayudarla a alimentarse, le cobró sus favores con algunas pequeñas maldades que, por supuesto, la mediática se tomó con mucho humor.