La popularidad mundial que hoy en día Madonna disfruta fue producto de una de las polémicas religiosas y morales más grandes de las historia musical.
Al cumplirse 30 años desde su gran alcance, la reconocida cantante creyó conveniente recordar cómo fue una de las etapas más difíciles que como artista tuvo que pasar.
En 1989 la popular estrella protagonizó un video que cambiaría por completo su imagen mundial.
"Like Prayer"; cruces encendidas, Dios simbolizado en una mujer, un santo de raza oscura que besa a la intérprete en la iglesia y un concepto totalmente irrespetuoso de la religión, les dio motivo suficientes al mundo entero para repudiar su carrera.
Dicho escándalo ocasionó incluso la censura y condena de parte del Vaticano, quien a voz de Juan Pablo II exigió su retirada inmediata de la música y pidió a su seguidores que dejen de ver a "La reina del Pop" por irrespetar a Dios.
La artista continuó ignorando las prohibiciones y molestias por parte de quienes según ella, "no entendían el verdadero mensaje", dando marcha a la gira mundial más controversial de todas "Blond Ambition", en donde se dispuso a expresar todo lo que los agentes de poder le hacían pasar.
Dicha actitud llevó a los oficiales canadienses ordenar la cancelación inmediata de su show si no querría correr el riesgo de ir a la cárcel. En cuanto a tal amenaza, Madonna actuó como de costumbre, con humor y sin miedo alguno, dando inicio al espectáculo que años después le otorgaría un Premio Grammy.