La exposición mediática, los fanáticos y las cámaras no son lo mejor cuando uno anda por la vida con el “corazón partío” por eso, Liam Hemsworth que tan de bajo perfil es, se aferró a una actividad sospechosa.
El actor de “Los juegos del hambre” transitó meses muy duros cuando se enteró por terceros que su esposa Miley Cyrus no quería continuar con él, por lo que en agosto del año pasado con frustración él mismo terminó la relación.
Luego de 10 años y una larguísima historia llena de idas y vueltas, los famosos se casaron pero duraron poco más de seis meses. Y en enero de este 2020 tan extraño fue que el protagonista de la película “La última canción” comenzó una nueva vida.
Con sus nuevos 30 años y un divorcio por diferencias irreconciliables, el australiano juntó sus cosas y voló desde Los Ángeles a su ciudad natal, Melbourne. Allí encontró refugio en su familia, que no aceptaron nunca a Cyrus y en una actividad sumamente gratificante.
“Honestamente, en estos últimos seis meses para mantener mi cabeza nivelada y sentirme equilibrado el ejercicio físico fue muy importante para mí” declaró a la revista Men's Health el hermano del famoso Chris Hemsworth.
Hoy sabemos que lleva una hermosa relación con la modelo Gabriella Brooks y ambos lograron combinar sus aficiones y pasar tiempo de calidad. Además la familia del galán de Hollywood le dio aceptación a la chica.
Y es que realmente sus allegados ven a Liam siendo él mismo, con toda su esencia sin estar al pendiente de los paparazzis o de la interminable y enfermiza relación que tenía con su polémica ex esposa.