Este domingo Bolivia llevará adelante una de las elecciones más complejas de sus últimos años, ya que la nación elegirá a una nueva dupla presidencial, luego de la renuncia de Evo Morales, hace casi once meses.
Sumado al reto de un panorama electoral polarizado y lleno de tensiones, se suma la desconfianza de algunos sectores en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y la actual pandemia de coronavirus, que ha golpeado fuertemente al país andino.

“Tendremos una jornada electoral limpia, segura y confiable”, afirmó, Salvador Romero, titular del ente comicial.
El resultado oficial será el fiel reflejo de la voluntad popular expresada en las urnas.

Los principales candidatos presidenciales son: Luis Arce, respaldado por el Movimiento al Socialismo (MAS), creado por el expresidente Evo Morales, y el expresidente Carlos Mesa, apoyado por su partido Comunidad Ciudadana (CC) y por la coalición “antievista”.
Los bolivianos también votarán por otros 350 representantes nacionales, repartidos en 36 senadores, 130 diputados, 9 representantes supraestatales y los suplentes de cada uno de estos cargos.
El Gobierno argentino, extendió un permiso que habilita la circulación de la comunidad boliviana, quienes podrán acudir a los centros de votación dispuestos en nuestro país con el fin de ejercer su derecho al sufragio.
La última elección boliviana generó grandes cuestionamientos, pues, a más de dos días de haberse registrado, las autoridades electorales no habían presentado los resultados. Esta demora puso en duda la legitimidad de Evo Morales.