Los cancilleres de Armenia y Azerbaiyán viajan hoy a Rusia para iniciar las negociaciones de paz sobre Nagorno Karabaj con Moscú como mediador. Se trata del primer gesto que podría derivar en un alto el fuego entre los beligerantes.
Ayer, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, se había reunido tanto con el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, como con el premier, Nikol Pashinián, a quienes había instado a cesar “los combates en Nagorno Karabaj por razones humanitarias”.

Por la mañana, el premier armenio había afirmado que estaba “listo” para iniciar las negociaciones de paz. No obstante, en el frente de batalla continuaba el fuego cruzado, aunque en la capital del enclave separatista, Stepanakert, bajaron los ataques.
Según el Gobierno francés, París coordinó con Moscú el proceso de mediación. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, espera que las negociaciones se retomen en el marco del grupo mediador en los próximos días.
Nos orientamos hacia una tregua esta noche o mañana, pero todo es aún frágil.
Desde la tregua decretada en 1994, el llamado Grupo de Minsk, conformado por Rusia, Francia y Estados Unidos no ha podido mediar para que se resuelva, definitivamente, el conflicto territorial entre Armenia y Azerbaiyán.
Se espera que las negociaciones sean duras porque Bakú ya planteó que su objetivo es tomar por las armas el territorio separatista de Nagorno Karabaj -llamado por sus habitantes como República Artsaj- y que Armenia retire sus tropas.
Este enclave independentista se encuentra, oficialmente, dentro de los límites de Azerbaiyán, pero los que viven allí son armenios. Los combates se reiniciaron el pasado 27 de septiembre y se corre el riesgo de que el conflicto se internacionalice.