Tras el brote de la pandemia que se cobró la vida de miles de personas en todo el mundo se avecina lo que tanto se temían los gobiernos de los países más afectados por el coronavirus.
La crisis sanitaria que está atravesando Italia por el avance sin control del coronavirus no es la única crisis a la que tendrá que hacerle frente. Las protestas sociales y los primeros saqueos a los supermercados comenzaron en el sur del país.
Algunos supermercados debieron cerrar sus puertas y otros contrataron un servicio de vigilancia especial para proteger sus negocios. La gente comenzó a tener hambre en medio de una crisis sanitaria sin precedentes tras la aparición de un nuevo virus.

Las autoridades del país europeo expresaron su temor y las consecuencias que tendrán en la sociedad la paralización de Italia, medida adoptada para evitar que los contagios por Covid-19 continúe cobrándose vidas.
"Tengo miedo que las preocupaciones que están atravesando largas franjas de la población por la salud, el sueldo y el futuro se transformen en rabia y bronca si perdura la crisis", planteó hoy el ministro para el Sur, Giuseppe Provenzano, en declaraciones al diario Repubblica.

Esta situación se da mientras el número de fallecidos en Italia a causa del coronavirus alcanzó este sábado los 10.023 muertos, solo en 24 horas 889 decesos.

El número total de personas infectadas desde la detección del primer caso de coronavirus en Italia, el 20 de febrero es de 70.075 infectados.