Estados Unidos está en alerta por la llegada de la “Vespa mandarinia”, un “avispón asesino” proveniente del este asiático.
La invasión del insecto alarmó a las autoridades norteamericanas que nunca habían observado a esa especie en el continente. Desde noviembre pasado, se reportaron varios avistamientos en la zona de Washington y en White Rock, Canadá.
La “Vespa mandarinia”, es un avispón gigante de unos cinco centímetros y que, todos los años, causa unas 50 muertes anuales en Japón, gracias a su potente veneno.

Los avispones tienen un veneno que, de acuerdo a los expertos, puede provocar a la víctima un paro cardíaco y un shock anafiláctico.
El insecto tiene un aguijón capaz de perforar los trajes de los apicultores y su envergadura puede ser el doble de la de una abeja. “Fue como si me clavaran chinchetas al rojo vivo en la piel”, explicó un apicultor víctima del insecto en Canadá.

El apicultor llevaba puesto el traje correspondiente, con protección en todo el cuerpo y, aún así, las avispas lo picaron siete veces: “Fueron las picaduras más dolorosas que he sufrido jamás”, dijo.
El hombre intentaba proteger su colmena, puesto que los “avispones asesinos” usan su mandíbula para arrancar las cabezas de las abejas y quedarse con el cuerpo para alimentar a sus crías. Así, pueden terminar con una colmena en horas.