El gobierno de Nicaragua sigue en la mira por las sospechas de que está ocultando enfermos y muertos de coronavirus en el territorio.
A pesar de que las personas mueren con síntomas de coronavirus, los hospitales en Nicaragua marcan como “neumonía atípica”.

En medio de la noche y hasta debajo de fuertes tormentas, los funebreros llegan a los cementerios para hacer los entierros “exprés” en el país caribeño.
Los trabajadores del cementerio apuran los trámites y desinfectan los ataúdes que ya vienen sellados. En Nicaragua, con apenas un foco iluminando, entierran a los muertos, apenas horas después de su fallecimiento.

De acuerdo al Ministerio de Salud del país centroamericano, solo 55 personas han perdido la vida a causa del coronavirus.
Además, 1.464 casos se han registrado desde la llegada de la pandemia. Desde la ONG Observatorio Ciudadano, denuncian que los infectados son más de 5 mil.
El gobierno de Daniel Ortega está acusado de ocultar las cifras y de negarse a tomar medidas de confinamiento para parar el avance del coronavirus en Nicaragua. Según lo declarado para la agencia AFP por el ex diputado opositor Eliseo Núñez, “Ortega tiene una obsesión por mostrarse infalible, a tal grado que quiere ocultar la pandemia”.
Más de una decena de médicos del sistema público de salud de Nicaragua fueron despedidos por haber criticado la inacción del Estado ante la pandemia de coronavirus.