El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, afirmó que le llevará al gobierno nacional las pruebas de los disturbios sucedidos en Guadalajara, luego de que se conociera el crimen de Alejandro Giovanni López.
En su momento, el mandatario estatal había acusado al presidente Andrés Manuel López Obrador de haber instigado y mandado gente a armar la revuelta. Sin embargo, ahora consideró que “es un hombre de bien que no haría algo para lastimar a Jalisco”.

“Tendré la oportunidad de platicar con el Presidente -aseguró Alfaro- Lo dije desde un principio, están las grabaciones y los testimonios”.
Asimismo, en conferencia de prensa, el gobernador sostuvo que hay sectores que “le quieren seguir echando leña al fuego”, pero que él tiene “las pruebas” y que no se va a someter a un “debate público”.

“Estoy aquí para poner en la mesa toda nuestra voluntad de reconstruir la relación entre el gobierno estatal y el gobierno de la república”.
A su vez, el referente opositor indicó que, por el homicidio del joven en manos de la policía de Ixtlahuacán, están dispuestos en la justicia los efectivos correspondientes y que serán las autoridades quienes resuelvan el caso.
En dicha conferencia, donde estuvieron ambos mandatarios juntos, el jefe de Estado se comprometió a trabajar en conjunto con el gobierno de Jalisco para hacerle frente al crimen organizado.
En ese sentido, AMLO remarcó que “podemos tener diferencias y eso es consustancial a la democracia”, pero pidió dejar a un lado las “banderías partidarias” para poder “actuar de manera coordinada”, con el objetivo de “garantizar la paz de los ciudadanos”.