Melania Trump, la esposa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso paños fríos a la Convención Republicana. Anoche, en lo que podría ser considerado su primer discurso, la primera dama llamó a la unidad de los estadounidenses.
Desde el Jardín de Rosas de la Casa Blanca, Melania profirió un discurso en el que apuntó a la emotividad. Fue una de las pocas oradoras que se refirió a la pandemia del coronavirus que ha golpeado fuertemente al país.

"Sé que muchas personas están ansiosas y algunas se sienten impotentes. Quiero que sepan que no están solos", dijo la ex modelo eslovena.
La primera dama de 50 años, asimismo, no buscó celebrar, como otros oradores, logros económicos de Trump, pero sí halagó a su marido al describirlo como alguien que “no ha perdido ni perderá el foco”.
“Donald no descansará hasta que haya hecho todo lo posible por todos los afectados por esta terrible pandemia”, aseguró Melania.
El mandatario republicano estaba en primera fila, desde donde atentamente escuchaba a su esposa y la aplaudía. El jueves, Trump aceptará la nominación de su partido a la candidatura mediante la que buscará la reelección.
Nacida cerca de la capital de Eslovenia bajo el nombre Melanija Knavs, la ahora primera dama fue una modelo de renombre internacional en la década de 1990. Durante una semana de la moda de Nueva York conoció al magnate.
Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, Melania no se ha involucrado en los vaivenes de la política, sino que sus apariciones públicas se han limitado a estar al lado de su esposo, algo que marcó una gran diferencia con su antecesora, Michelle Obama.