Minuto Neuquen

Brasil

Un joven indígena de Brasil cargó a su padre 12 horas sobre su espalda para llevarlo a vacunar

La etnia zoé habita en la región amazónica de Brasil y se autoaisló durante la pandemia.

Bianca Di Santi
Bianca Di Santi
Tawy Zoé lleva a su padre, Wahu Zoé, a vacunarse contra el coronavirus en Brasil. Fuente: (@erikjenningssimoes)
Tawy Zoé lleva a su padre, Wahu Zoé, a vacunarse contra el coronavirus en Brasil. Fuente: (@erikjenningssimoes)

Una poderosa imagen se hizo viral en las redes sociales de Brasil en las últimas horas. En ella, se ve a un joven, Tawy Zoé, de la etnia zoé, que lleva en sus espaldas a su padre, Wahu Zoé, para que reciba la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus.

La foto en cuestión fue tomada en 2021 y compartida esta semana por Erik Jennings, un médico que trabaja en la zona amazónica de Brasil y que participó activamente en la campaña de inmunización contra el coronavirus en esta región del país sudamericano.

Vacunación-73

El estado de Pará, en Brasil, donde vive el pueblo Zoé.

Según explicó el médico que se desempeña en Brasil, Tawy caminó durante seis horas con su padre sobre su espalda hasta que llegó a la posta de vacunación. Luego, después de que el hombre recibió la inyección, hizo el camino de regreso a su aldea en el medio de la Amazonía.

 

El coronavirus entre los zoé

En su posteo, Jennings destacó que el pueblo Zoé llegó al 2022 sin haber detectado ningún caso de coronavirus entre los miembros de su comunidad. Esto se logró gracias al trabajo conjunto entre los indígenas y los trabajadores sanitarios de Brasil.

Imagen-Roca-Tribunales-federales-Juan-T-11405722

La posta donde se emplazaron los trabajadores sanitarios. Fuente: (@erikjenningssimoes)

El médico radicado en el país vecino explicó que la población zoé está dispersa en un territorio de 669 mil hectáreas y que viven en más de 50 aldeas diferentes.

Sin embargo, cuando comenzó la pandemia, los miembros de la comunidad se autoaislaron en las aldeas más lejanas y se dividieron en grupos de unas 18 familias. Además, establecieron una estrategia para no cruzar los mismos caminos y evitaron la proximidad con los blancos, según Jennings.

EDIFICIO_VIEDMA

Un médico aplica la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus a un miembro del pueblo zoé, en febrero de 2021. Fuente: (@erikjenningssimoes)

“Planeamos la primera vacuna del coronavirus con los zoé y construimos juntos una forma más segura de aplicarla. Usamos algunas cabañas de aldeas próximas a nuestra base, lugares abiertos y ventilados, donde ningún zoé pudiera quedarse a dormir”, explicó.

Encontraron que era más sencillo, seguro y rápido para los pobladores hacerlo de esta manera, en lugar de que los sanitarios tuvieran que ir guiados de aldea en aldea. Esto hubiese aumentado el contacto con el pueblo zoé.