En el marco del Día Internacional de Lucha contra el Bullying, desde Minuto Neuquén entrevistamos a la Licenciada en Psicología Julieta Domeniconi, quien brindó detalles sobre esta problemática y aportó herramientas para abarcar la situación que afecta a miles de niños.
En primer lugar, la profesional en psicología definió: “El bullying es un comportamiento agresivo que es intencional, no es nada inconsciente, no es nada sin querer y es repetitivo”. De igual forma, en este Día Internacional de Lucha contra el Bullying, distinguió: “Se puede manifestar de forma física, verbal o social. Esto quiere decir, por ejemplo, mediante la exclusión”.
En línea con sus consideraciones, la psicóloga insiste en que dicha práctica “siempre consiste en un desequilibrio de poder o de fuerza”. Asimismo, en este Día Internacional contra el Bullying, señaló: “Según una reciente encuesta de UNICEF, 1 de cada 3 chicos en el mundo sufrió acoso y América Latina es la región que presenta un mayor promedio de casos”.
“La clave no es pensar que solo hay dos personas involucradas, sino entender que la violencia en una persona no aparece de la nada”, remarcó. De igual forma, sostuvo: “Vivimos en una sociedad bastante violenta y si un niño es criado bajo este paradigma, es posible que el niño o joven descargue todo eso que recibe de afuera en el ambiente escolar”.

Un menor afectado por bullying puede presentar alteraciones en su comportamiento, en su apetito y en sus notas.
El rol del sujeto que ejerce bullying
Domeniconi señaló: “Creo que la idea principal es preguntarnos qué está pasando en la vida personal de ese chico que abusa”. Acto seguido, destacó sobre el sujeto que realiza dichas prácticas: “El niño abusador está siendo expuesto a un comportamiento agresivo o a un entorno demasiado estricto”.
De igual forma, consideró sobre los abusadores: “Muchos son físicamente más fuertes que sus pares. Otras veces, eso no importa, ya que la violencia es psicológica, depende del poder social”. Asimismo, sumó: “Muchas veces son dominantes, impulsivos y tienen dificultades para seguir reglas. Poseen baja tolerancia a la frustración, son desafiantes a la autoridad y poseen mucha falta de empatía”.

La psicóloga insistió en que las soluciones deben entregarlas los adultos.
Alarmas de bullying y cómo actuar
La psicóloga distinguió la importancia de reforzar los buenos valores en el hogar y mantener una comunicación fluida con los hijos. “Es importante preparar a los chicos en la casa para la eventual aparición de estos problemas en la escuela. Reforzar el yo del niño, generar confianza en sí mismo y promover el aprendizaje de los límites, que él mismo pueda poner límites”.
Luego de ello, expresó algunas de las alertas de acoso: “Por lo general, los niños víctimas de bullying, a nivel más superficial, pueden presentar moretones o ropa desgarrada. Luego, puede suceder que tengan cambios de conducta, que estén más irritables o bien más replegados sobre sí mismos y hablar menos de lo común”.
De igual forma, agregó: “Pueden cambiar sus notas en el colegio, tener problemas para dormir y presentar angustia al momento de la asistir a esta". "También podrían presentar alteraciones en el apetito y ansiedad general a lo largo del día”, agregó.
Agentes involucrados en el Bullying
La psicóloga señala que, en primer lugar, se debería ampliar el panorama frente a la problemática. En este sentido, señaló: “Principalmente, los agentes involucrados son las familias, luego vienen los maestros y agentes escolares, y los estudiantes, es decir, todos los niños presentes en el aula”.
Asimismo, reveló: “Esta es una conducta que un poco se contagia, pueden tomar bando. Por eso es importante tener tareas de prevención”. Con ello, aconsejó: “Debe formarse una red de apoyo entre los adultos. Desde el lugar de los maestros, es importante que estén formados e informados”.
Finalmente, manifestó: “El bullying puede suceder en el aula, en el pasillo, en el baño y a través de teléfonos celulares”. En sintonía, insistió: “Con el avance de las redes y la tecnología, deberían acaparar esta posibilidad de que el acoso suceda a través de las redes”. Sin más, concluyó: “El abordaje debe ser desde el diálogo y ver qué es lo que pasa en la casa”.