El Parque Arqueológico de Pompeya, Italia, no para de ampliar sus atracciones al público y a los aficionados volcados a conocer más sobre aquella ciudad que quedó sepultada bajo toneladas de cenizas en el año 79 d.C.
En esta ocasión, las autoridades del sitio arqueológico presentaron una vivienda bautizada como “la casa de Ceres”. La edificación toma el nombre de la diosa romana de los cultivos gracias al busto de terracota que se encontraba en el interior de la casa. A pesar de que este lugar en Pompeya fue desenterrado hace décadas, recién ahora se podrá visitar.

El busto de Ceres, que probablemente formaba parte del mobiliario de un pequeño lugar de culto doméstico.
La casa de Ceres fue encontrada en 1951, pero se necesitaron arduos trabajos de restauración para recuperar los colores, como en otras viviendas de Pompeya, engalanan las paredes. Quienes se adentren en la vivienda podrán ver, además, "algunas salas con decoración refinada antes sólo parcialmente visitables", según explicó Gabriel Zuchtriegel, director del célebre yacimiento italiano.
Además, para honrar a la diosa que dio el nombre al antiguo hogar, el jardín de la casa se restauró para cultivar trigo, cebada y otros cereales inspirados en el culto a Ceres.

Las coloridas paredes de la vivienda.
El caballo
La catastrófica erupción del volcán Vesubio en el año 79 d.C. sepultó todo a su paso: construcciones, personas y animales. Un ejemplo del fatal de destino de estos últimos también se presentó hoy en el parque de Pompeya, en la misma calle que la casa de Ceres.

Los restos del equino que murió durante la erupción del volcán.
El esqueleto completo del caballo dado a conocer había sido encontrado en 1938. Sin embargo, los restauradores recién ahora lograron recuperar el color de los huesos (que habían sido dañados por la estructura metálica que lo había aguantado durante todos estos años) y fue dispuesto en una forma más realista y científica.