El papa Francisco arribará hoy a Canadá en un viaje al que calificó de “peregrinación penitencial” para pedir perdón a las comunidades indígenas canadienses por los abusos de los que fue partícipe la Iglesia Católica durante más de un siglo y cuyas consecuencias se sienten hasta hoy.
La llegada del Sumo Pontífice al aeropuerto de la ciudad de Edmonton, en el oeste del país norteamericano, está programada para las 11:20 horas (hora local, 14:20 en Argentina). Allí, el papa Francisco será recibido por una comitiva oficial. Sin embargo, la agenda importante comenzará el lunes.

Se espera que el papa Francisco se ayude de una silla de ruedas para movilizarse, por el dolor en la rodilla que le impide caminar.
Mañana, el papa Francisco mantendrá un encuentro con los pueblos indígenas Inuit, Métis y Primeras Naciones en la comunidad de Maskwacis. Luego, el evento se trasladará a la iglesia del Sagrado Corazón de Edmonton, donde también participarán miembros de la comunidad católica.
Un largo pedido de perdón
Desde de que en 2021 se conocieron tumbas con cientos de niños indígenas que murieron sin ser identificados mientras vivían en las escuelas residenciales regenteadas por la Iglesia Católica, los llamados para que el líder de la institución religiosa pida disculpas se hicieron más fuertes.

Un homenaje a las víctimas de las escuelas residenciales, afuera del antiguo internado de Kamloops.
En abril de este año, una comitiva con representantes de los pueblos nativos de Canadá viajó al Vaticano para dar testimonio ante el papa Francisco sobre los abusos que se cometieron en territorio norteamericano en nombre de la Iglesia que lidera y en complicidad con el Estado canadiense.
Tras escuchar cómo los niños eran arrancados de sus comunidades y enviados obligatoriamente a internados con el objetivo de arrancarles su identidad y su cultura, y reeducarlos en los valores occidentales, el papa dijo sentir “indignación y vergüenza”.

El papa Francisco junto a miembros de las comunidades nativas de Canadá en mayo pasado.
Los abusos físicos y psicológicos que sufrieron en las llamadas “escuelas residenciales” (que funcionaron hasta 1996) provocaron daños profundos en los miembros de estos pueblos, algo que fue reconocido por Francisco, quien pidió perdón. No obstante, el Gobierno del primer ministro Justin Trudeau y las comunidades indígenas insistieron en que este pedido de perdón debía realizarse también en territorio canadiense. Algo que finalmente se concretará esta semana.