Tras una maratónica sesión, con resistencia de parte de la oposición, de organizaciones y de los empresarios, el Gobierno se salió con la suya al conseguir aprobar el proyecto de Aporte Solidario y Extraordinario a las grandes fortunas.
Bajo un tsunami de críticas y cuestionamientos, el impuesto a la riqueza acumuló la mayoría de votos necesaria para ser aprobado en la Cámara de Diputados, y obtuvo el guiño de 17 legisladores de bloques provinciales.

Con 133 votos afirmativos, 115 negativos y 2 abstenciones.
El nuevo impuesto del Kirchnerismo “obtuvo media sanción” y celebró la Cámara baja sumando los puntos del interbloque Federal, de la Unidad Federal para el Desarrollo, de la Acción Federal, incluso de dos diputados del Radicalismo.

El Aporte Solidario y Extraordinario busca ayudar a morigerar los efectos de la pandemia.
El Frente de Todos defendió a capa y espada el tributo que recaerá a quienes tengan declarados más de 200 millones de pesos en Argentina, para auxiliar al país a salir del contexto de la emergencia sanitaria y del empeoramiento de la crisis, consecuencia de la pandemia.
Fuente: Diputados TV.
De acuerdo a las especulaciones del Gobierno nacional, el gravamen que lleva la firma de Máximo Kirchner alcanzaría, aproximadamente a 9 mil argentinos, con una tasa del 2%.
Con esta nueva ley tributaria, el FdT pretende recaudar más de 300 mil millones de pesos para fortalecer el sistema sanitario, mejorar los barrios populares, apoyar a las pymes, impulsar las becas PROGRESAR y aumentar la producción y distribución de gas.