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Rojo infierno: conocé los números reales de la deuda que dejó el Macrismo

Un informe del Banco Central muestra las cifras exactas de la actualidad.

Gabriel Muñoz Asquini
Gabriel Muñoz Asquini
Mauricio Macri y Nicolás Dujovne. Fuente: (Twitter)
Mauricio Macri y Nicolás Dujovne. Fuente: (Twitter)

La deuda de los argentinos equivale en la actualidad al 91% del Producto Bruto Interno (PBI), lo que la ubica en el nivel más alto desde 2004, cuando ocupaba el 118,1%.

En 2015, la deuda bruta nacional representaba el 52,6% del PBI, pero debido a la política de endeudamiento que llevó a cabo el gobierno de Mauricio Macri, se llegó en diciembre de 2019 a los guarismos mencionados en el primer párrafo.

Pasado a números, en la actualidad la deuda de todos los argentinos es de 323.177 millones de dólares. De ese total, el 60% se debe a los títulos públicos (Letras o bonos del tesoro) emitidos por Estado; el 25% a préstamos y el 10% a instrumentos financieros de corto plazo.

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Los datos fueron aportados durante la semana pasada por el Banco Central a partir de su informe sobre Política Monetaria, donde además se destaca que “la administración de la deuda pública nacional enfrenta actualmente grandes desafíos como consecuencia de la estrategia de financiamiento externo insostenible implementada por el gobierno anterior”.

A partir de esto, el informe del BCRA intenta explicar las razones que empujan al Gobierno de Alberto Fernández a buscar un diferimiento de sus obligaciones, y así conseguir "que la economía crezca para poder honrar los compromisos sin desproteger a los sectores vulnerables de la población”.

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Debido a los niveles de deuda, el Central advierte que el “escenario es crítico” en la actualidad, sobre todo porque “en los próximos cuatro años se concentra cerca de la mitad de los servicios contractuales (capital + intereses)”.

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Entre las razones que llevaron a este nivel de endeudamiento, el informe destaca que a partir de 2016, “las necesidades financieras del Tesoro Nacional dejaron de fondearse fundamentalmente con fuentes domésticas y comenzaron a cubrirse a través de un proceso acelerado de endeudamiento externo y en moneda extranjera, lo que elevó significativamente la vulnerabilidad macroeconómica”.