En medio de las complicaciones económicas que atraviesa el país, se sumó la pelea contra el coronavirus para los argentinos. Desde el comienzo de la neumonía viral, el Gobierno tomó medidas de prevención y control para evitar que el brote del virus colapse el sistema de Salud.
Teniendo en cuenta que, con el correr de los días la afección respiratoria se propagó se aumentó la capacidad operativa y ya se preparan centros de aislamientos en el conurbano y otras provincias del interior para atender el COVID-19.
Donde más se teme es en el interior de Buenos Aires, ya que, se estima que el distrito de Axel Kicillof puede ser un foco de coronavirus difícil de controlar sanitariamente. Ante la vulnerabilidad de la población frente a la pandemia las medidas preventivas se intensificaron.

Varios fueron los municipios del Gran Buenos Aires que se pusieron a la defensiva contra la enfermedad que nació en China. En muchos de estos lugares, ya circulan las patrullas municipales en conjunto a la Gendarmería y la Policía de la Provincia para extremar los controles de la cuarentena obligatoria.
Incluso, hubo sitios como San Vicente, Ezeiza o Lomas de Zamora donde los accesos se cerraron con vallas o muros de tierra a causa de la neumonía a la que todos temen y que ya se cobró 4 vidas en nuestro país.

En el caso de Tigre, también los accesos fluvial y terrestre están limitados, pero además ya están preparadas 500 camas en un centro de aislamiento para tratar infectados bonaerenses que presenten un leve cuadro de coronavirus. No se descarta duplicar la cantidad de camas en caso de ser necesario.

Cabe tener en cuenta que, de 301 casos positivos de coronavirus en Argentina, la provincia de Buenos Aires contiene 72 y el partido de Tigre 7.