Con un perfil más bajo como la segunda de Alberto Fernández, pero fiel a su estilo, Cristina Kirchner salió -a través de las redes sociales- a desenmascarar a los cuatro vientos una grave denuncia que dejó al periodista Carlos Pagni envuelto en un escándalo.
En Twitter, la líder del Kirchnerismo subrayó la "necesidad" de "volver a poner a la Justicia en la senda que la República le impone", al insistir en la idea de que el lawfare "se instaló en la Argentina y en la región" y sin pelos en la lengua, CFK mandó al frente al periodista de La Nación.
La Vicepresidenta se refirió así a la actitud de Pagni por informar que en 2016 el diario para el que escribe un editorial “estuvo a punto de dedicar una tapa de domingo a los jueces de Comodoro Py que no habían perseguido a funcionarios" del Kirchnerismo.
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Asimismo, la titular del Senado recordó que el analista político "dijo también que, a partir de ese dato, un juez federal paró la publicación de la tapa ordenando la detención repentina de un exfuncionario", refiriéndose al ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, quien fue acusado de malversación de fondos y quedó privado de su libertad por eso.
"Dicen que una verdad a medias es una mentira y resulta que lo que no contó el conocido periodista es que justamente ese domingo, 3 de abril de 2016, en el que supuestamente iba a aparecer la famosa tapa con los jueces de Comodoro Py, era el mismo domingo en que se iba a dar a conocer a nivel mundial el escándalo de los Panamá Paper's en el que estaba directamente involucrado el entonces presidente Mauricio Macri", resaltó en su hilo de tuits la sucesora de Michetti.

Ante esto, la respuesta de Pagni no se hizo esperar y marcó el segundo round en la pelea con la madre del líder de la agrupación La Cámpora luego de publicar en el diario La Nación la columna que tituló “Cristina Kirchner y la falsa coartada del lawfare”. El especialista del matutino porteño recalcó que "es evidente que nadie ayudó a la vicepresidenta a precisar la información”, ya que, “de leer el texto, podría advertir que allí se describía un estado de cosas, sin reclamar acción judicial. Menos la captura de nadie, como publicaron, por mala fe o haraganería, periodistas abocados a la propaganda oficialista", señaló.

"Es raro el punto de vista de la vicepresidenta", ya que, "si ella y sus subordinados y amigos estaban tan seguros de su inocencia, deberían haber sido los primeros en reclamar la celeridad de los procedimientos", opinó Pagni. A su vez, evaluó que la principal función de la concepción de CFK "es proyectiva", puesto que, "decir que los jueces no tenían nada que investigar, pero que salieron a perseguir inocentes presionados por la prensa facilitaría un objetivo: impedir que en el futuro el periodismo siga investigando y, con el resultado de su trabajo, promoviendo la acción de la Justicia. Este es un propósito que la señora de Kirchner ya dejó entrever", advirtió.