Según el grupo de expertos que asesora a Alberto Fernández el pico máximo del coronavirus en Argentina se espera para mayo. Ante esto, el Gobierno diseña a contra reloj un protocolo por si el sistema sanitario nacional colapsa.
Si bien, desde el Ministerio de Salud tratan de transmitir tranquilidad con las cifras del reporte diario sobre la situación del COVID-19 en el país, lo cierto es que, por más que los números oficiales indiquen que la curva se está aplanando, debemos advertir también que este escenario puede darse vuelta y empeorar la situación.
Desde un comienzo, cuando la Organización Mundial de la Salud declaró la neumonía viral como pandemia, al detectar el primer caso confirmado de coronavirus en Argentina, el Ejecutivo se movió rápido para anunciar un paquete de medidas de prevención y control del virus respiratorio.
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Hasta el momento, en el mundo no se ha encontrado la cura del coronavirus y el único método para prevenirlo es frenando el contagio masivo, de ese modo también se evita que el sistema de salud pública colapse, por ello, Alberto Fernández se vio en la obligación de ordenar la cuarentena obligatoria y de extenderla a lo largo y ancho del país.
Pero, entendiendo también que la enfermedad del momento es contraída por pacientes asintomáticos que van por la vida contagiando más gente sin saberlo y que existen miles de personas que rompen el aislamiento a toda hora, el Estado debe prepararse para el peor escenario por si acaso.
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Por ello, el oficialismo avanza con la redacción de un "protocolo", una especie de guía bioética, confirmó -en exclusiva- el diario La Nación a través de funcionarios y algunos especialistas involucrados en la discusión de diseño.

De acuerdo a La Nación, para este registro contra el coronavirus que se está trabajando, la cartera de Ginés González García mandó a llamar a expertos de 16 sociedades científicas y médicas de Argentina como así también abogados, para el armado de un dictamen ético-legal puesto en común. Básicamente, el fin es establecer "pautas" que funcionen de guía a los comités de bioética de cada provincia, municipio y hospital.