Si bien aún no existe una fecha concreta para el retorno de las clases presenciales, la Ciudad de Buenos Aires ya cuenta con un protocolo para escuelas y colegios, que se basa en el sistema utilizado por Israel.
Se sabe que en el resto del territorio las clases volverán a principios de agosto o bien después de las vacaciones de invierno, pero en el distrito gobernado por Horacio Rodríguez Larreta la situación es diferentes, debido a que es el principal foco de contagios de coronavirus del país.

A pesar de eso, las autoridades de educación de la Ciudad diseñaron un esquema para que el regreso a las escuelas se desarrolle de manera tal que se eviten los contagios.
El protocolo se denomina "4-10" y prevé que los cursos se dividan en dos grupos. La primera semana concurrirá a las clases presenciales uno de los grupos, y lo hará durante cuatro días. Al otro grupo, en tanto, le tocará ir a la escuela durante la semana siguiente.
De este modo, si algún alumno presenta los síntomas propios del coronavirus, habrá tiempo para que cumpla con los plazos propios de la enfermedad y podrá retornar a clase sin riesgo de contagiar a sus compañeros.
Además, las clases presenciales tendrán una extensión máxima de tres horas y las aulas deberán respetar el distanciamiento social. Los alumnos deberán tener el barbijo puesto (salvo los menores de 7 años) y no podrán cambiar de banco, ni llevar objetos -como juguetes- desde su hogar.
Asimismo, se realizará un retorno gradual, por lo que los primeros en volver a la escuela serán profesores, directivos y empleados de maestranza.
Luego lo harán los alumnos que cursan los últimos años tanto en el secundario como en todas las escuelas, hasta llegar a los más pequeños.