En conferencia de prensa, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, informó que se finaliza la rigidez en el aislamiento social obligatorio y que, desde el lunes, se volverá “gradualmente” y “de manera escalonada” a una mayor actividad.
El mandatario indicó que la provincia de Buenos Aires sigue en una heterogeneidad importante, en cuanto a su situación epidemiológica, dado que hay 65 municipios en Fase 5, con un contagio cada 200 mil habitantes.

Sin embargo, el economista comentó que, en el conurbano bonaerense, la concentración de casos se hace mayor, con un caso cada 2 mil habitantes en el tercer cordón, uno cada 400 en el segundo y uno cada 200 en el primero.
“Vamos a pasar a una cuarentena intermitente -anunció Kicillof- Se redujo la velocidad de contagio, entonces estamos en posibilidad de pasar a una etapa anterior, que la vamos a sostener en la medida de que no aumente”.

De esta manera, a partir del lunes, se retomará la apertura de empresas con protocolos sanitarios y transporte propio de trabajadores. Desde el miércoles, podrán reabrir los comercios de cercanía, también con protocolos de seguridad, y desde el lunes 26, se retomarán las actividades profesionales, que serán detalladas en las próximas horas.
“Va a depender muchísimo de cada uno, de que no metamos la pata. Esto no se logró con las medidas del Estado -puntualizó Kicillof- No había un policía al lado de cada uno de los bonaerenses”.

Asimismo, Kicillof remarcó el mejoramiento del sistema de salud de la provincia. “Las camas de terapia intensiva pasaron de 2590 a 3700 en junio y a 4100 al día de hoy. Por eso el sistema no está saturado”, aseguró.
Además, en Buenos Aires se pasó de 2500 test diarios a más 5100 que, a su vez, se focalizan más en los sectores más críticos, habiendo pasado de 10 mil contactos de rastreo a más de 50 mil. Finalmente, el mandatario provincial, notificó la llegada de 28 containers con equipamientos para el sistema de salud, de seguridad y trabajadores municipales.