El presidente Alberto Fernández se enfrenta quizás a su día más difícil desde que asumió el pasado 10 de diciembre. Hoy será el anuncio de la extensión de la cuarentena en un Área Metropolitana de Buenos Aires cada vez más sumida en la crisis epidemiológica. El mandatario apuesta al federalismo y pidió respaldo de los gobernadores.
Pese a estar en el pico de contagios, el Gran Buenos Aires no dará marcha atrás y flexibilizarán actividades en la Capital Federal y el Conurbano bonaerense. La decisión de Fernández fue tomada incluso antes de los duros datos que reportó el Ministerio de Salud.

El anuncio será este mediodía, aunque la puntualidad no es uno de los dotes de Fernández, junto a el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. El jefe de Estado invitó además a gobernadores del interior del país para que acompañen el mensaje.
Uno de los invitados fue Jorge Capitanich, gobernador de Chaco, donde se vive otra de las crisis del coronavirus a nivel nacional. Otra invitada de honor del Presidente será Arabela Carreras, gobernadora de Río Negro, así como el radical Gerardo Morales, mandatario de Jujuy.
Fernández sabe que el humor social no es el mismo que el del 20 de marzo, cuando juntó a todos los gobernadores para anunciar que la Argentina entraría en cuarentena social. Es por ello que no puede mantener el aislamiento estricto en el Gran Buenos Aires, Chaco, Río Negro y Neuquén.
Además, el mandatario se enfrenta a los embates de propios y ajenos. Más allá de los constantes ataques de la oposición más dura, en su mayoría funcionarios del gobierno anterior, Fernández dejó el papel del Capitán Beto y se enfrenta al ultrakirchnerismo, con críticas internas por su incipiente gestión y su tono “alfonsinista”.
Aún se desconoce cómo será el anuncio de la cuarentena. Si bien se anunció que sería grabado cerca de las once de la mañana y se transmitiría al mediodía, luego trascendió que será en vivo. Pero todo podría volver a cambiar cuando Kicillof y Rodríguez Larreta se encuentren con el Presidente.
Está claro que la cuarentena dura no tuvo el efecto esperado y tampoco podrá mantenerse frente a un país golpeado por la crisis económica, que arrastraba tras el desastre financiero del Macrismo, y el cierre de miles de locales por el aislamiento.