Pablo Andrés Berra es el primer argentino en recibir la vacuna experimental contra el coronavirus que desarrolla la Universidad de Oxford: parece segura para el sistema inmunitario y puede producir anticuerpos. Es uno de los voluntarios que la recibió en Sudáfrica, donde vive.
Berra tiene 55 años y reside en el país africano hace 12. "Afortunadamente pasé las pruebas de salud y he avanzado al siguiente paso que es la vacuna. Ahora estoy en el control por 12 meses", contó el argentino.

Según señaló Berra, son detectados cerca de mil nuevos contagios de la enfermedad respiratoria "por hora" en Sudáfrica. Por este motivo, cree que Oxford "decidió asociarse" con la Universidad de Witts, que fue quien lo seleccionó para la prueba.
El argentino explicó que uno de los requisitos para recibir la vacuna es estar expuesto al contagio. Respecto de la salud, que no haya tenido el virus ni HIV, entre otras enfermedades, antecedentes de enfermedades en los padres, y tener entre 18 y 65 años.

Berra es docente en un colegio especial Montessori y reveló en un diálogo con TN que fue "por miedo, porque acá el virus se desparramó" y que está "seguro que va a funcionar bien". Además, aclaró que no recibió dinero por vacunarse, fue voluntario.
Con optimismo, el argentino relató que "dentro de las 155 vacunas que hay en el mundo" en investigación y desarrollo "esta es la que está más cerca de llegar a la cura". Los primeros ensayos publicados en la revista médica The Lancet validan su visión.

Los 1077 voluntarios mostraron, en los ensayos realizados en fase 1 y 2, que la vacuna hizo que produjeran anticuerpos y que tuvieran una reacción positiva en las "células T", durante 14 días siguientes a la vacunación.
Según los profesionales que trabajan en su desarrollo, la vacuna no provocó "ninguna reacción inesperada" y que en la dosis de refuerzo, las respuestas de los participantes fueron más fuertes teniendo actividad neutralizante contra el coronavirus.