No todo es color de rosa por la cuarentena flexibilizada en el país y mientras algunas localidades avanzan en liberar actividades, otras dan marcha atrás y vuelven al confinamiento.
En Argentina son siete las provincias que tuvieron que volver al aislamiento estricto porque los casos de coronaviurs se multiplicaron.

Así las cosas, algunas localidades de Mendoza, Formosa, Jujuy, Buenos Aires, Entre Ríos, Tierra del Fuego y Córdoba dieron marcha atrás porque perdieron el estatus sanitario que tenían.
Gerardo Morales, el gobernador de Jujuy, regresó a la provincia a la fase 1 de la cuarentena hasta el 2 de agosto y en Mendoza, el gobernador Rodolfo Suárez, pidió "aislamiento voluntario como principio de solidaridad y responsabilidad" a los ciudadanos.

En Provincia de Buenos Aires comenzaron a liberarse algunas actividades de manera escalonada pero los contagios volvieron a romper su récord. Por eso, el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, dijo que "con seguridad" se volvería a la cuarentena estricta.
En Entre Ríos, por ejemplo, ya están en fase 4 pero las localidades de Paraná y Gualeguaychú tienen sus actividades limitadas porque son los lugares que tienen mayor cantidad de contagios.
En General Roca y Marcos Juárez, Córdoba, tuvieron que volver a fase 1 por un pico de contagios y así también lo hizo Clorinda, en Formosa, donde detectaron dos nuevos casos.
En Tierra del Fuego se anunció esta semana que el aislamiento estricto se extiende por diez días en la ciudad de Río Grande porque detectaron 41 positivos en 96 horas.