En Mendoza asusta la velocidad que tomó la curva de contagios de coronavirus en la última semana y ahora el Gobierno se plantea qué hacer y cómo seguir con la cuarentena. el gobernador Rodolfo Suárez no está convencido en retroceder de fase.
De acuerdo al reporte del Ministerio de Salud de Mendoza, desde marzo, el total de acumulados de coronavirus en la provincia llegó a 3.553 casos y lo preocupante es que un tercio de esa cantidad de infectados fue registrado en los últimos 7 días.
Cabe advertir que la curva de contagios en el territorio mendocino se disparó a mediados de julio. Sin embargo, esta semana se detectaron 1.274 casos positivos de coronavirus, lo que marcó un nuevo récord en la provincia a cargo de Suárez.
Durante el domingo, las fuentes sanitarias de Mendoza indicaron que los nuevos infectados fueron 205, de los cuales 159 corresponden a casos por contacto estrecho con otros positivos. Entre los alcanzados por el coronavirus en las últimas horas hay un personal de salud.
Las otras 45 personas con coronavirus en la provincia de Mendoza están bajo investigación epidemiológica para esclarecer el nexo de contagio. A su vez, la cartera de Salud indicó que de los 3.553 casos 61 son importados.
Siguiendo con los casos confirmados en tierras mendocinas, los sanitaristas precisaron que 2.904 casos del total de pacientes acumulados contrajeron el virus por contacto estrecho, mientras que, 588 están bajo investigación epidemiológica.
Por otro lado, la Red de Laboratorios de los mendocinos procesó 471 muestras para diagnosticar esta enfermedad viral en las últimas 24 horas, de las cuales 266 dieron resultado negativo. Por lo tanto, fueron descartados.
Por otra parte, se filtró que entre los últimos pacientes detectados con COVID-19 en la provincia que conduce Suárez se encuentra el procurador General de la Corte, Alejandro Gullé, quien -hasta donde se supo- es asintomático, permanece con aislamiento obligatorio y con buen estado de salud.