Fue en 2008 que la primera criptomoneda hizo su aparición en la escena económica e inauguró este mundo con un concepto que resonaría 14 años después de su aparición. ¿Cuál fue la que inició el efecto dominó? El Bitcoin.
La criptomoneda es un medio de intercambio que utiliza la criptografía para asegurar las transacciones y verificar los movimientos de capital. Allí, el Bitcoin actúa como divisa digital y no posee administrador ni banco central.
Fuente: (BBC News Mundo).
El Bitcoin permite que las personas puedan transferirse dinero gracias a un software libre y un código abierto, es decir, está disponible para todo el mundo. En los últimos meses, la moneda se ha movido de manera firme y registró una suba del 4,88% a principios de marzo: alcanzó los US$45.000.
¿Qué pasó?
Hoy, Bitcoin y su heredera, su compañera Ethereum, vieron sus precios disparados: el primero rebalsó una suba del 12,50% y superó los US$47.000, mientras el segundo se vio subir un 14,01% en la última semana.
Fuente: (El Universal).
Esto podría indicar que al fin el Bitcoin habría establecido la seguridad y confianza necesarias para instaurarse como una divisa que se tome en cuenta, que comience a gestionarse a la hora de hablar de inversiones y sea aceptada por la sociedad y, sobre todo, la economía y los intercambios entre países.
Esto se ha hecho mucho más fácil desde que muchas naciones han generado movimientos positivos hacia las criptomonedas: el Parlamento Europeo eliminó las cláusulas que prohibían un modelo de trabajo que se base en el pago a través de la regulación de los Mercados de Criptoactivos.
Fuente: (Negocios TV).
Este mercado que buscará regular las monedas digitales se encuentra en desarrollo. Por otro lado, se ha difuminado paulatinamente el miedo a que países de gran calibre económico las prohibieran, tales como Estados Unidos. El movimiento de la UE generó que se estabilizara su presencia a nivel mundial.